Editorial: «Con mucha pena y cero gloria»

Como un símbolo final
de la parábola macrista
sacan las rejas de plaza de mayo
el presidente que bailaba en el balcón
jugando con el bastón del poder
había decidido asumir
blindando la casa rosada
había que alejar las masas de cabecitas negras
esa turba que se moviliza
desafiando los gases y las balas
retando a los burócratas sindicales
visibilizando lo que los medios tapan
las rejas como una metáfora del poder
que pretende mentenerse aislado del pueblo
que tiene miedo del deseo disidente
que se atrinchera en las oficinas
que prefiere la virtualidad de las redes
la plaza vallada
la plaza vaciada
la plaza custodiada
lo privado deglutiendo lo público
pero esa elite que denosta lo popular
entendió tarde que la política es encuentro
y trató de mover de la comodidad del living
a las adeptos que miran la tele
pero la suya es una fiesta del odio
es una celebración de la negación
ahora que se llevaron las rejas
ahora que mudan sus riquezas
ahora que vuelven a sus guaridas
ahora es cuando la plaza vuelve a ser histórica
la misma que bombardearon en el 55
la que fue un hito de la resistencia a la dictadura
la que De la Rua intentó callar a bastonazos
la que celebró el bicentenario
ahora será el epicentro de la democracia
la fiesta del comienzo de un nuevo ciclo
el fin del neoliberalismo
la estación de la esperanza
la fortaleza de la lucha
la plaza es nuestra
la recuperamos una y otra vez
así que
con mucha pena y cero gloria
ite yendo nomás

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