Editorial: «Redención del presente»

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Mujeres, artesanxs, trabajadores, estudiantes, campesinxs,

sin tierra, sin casa, sin trabajo, sin salud, sin educación

La gente protesta porque no hacerlo es demasiado humillante,

demasiado aplastante, demasiado letal.

La gente protesta

monta una barricada,

hace una huelga,

marchan tomados de las manos

gritan, ocupan, escriben,

con el fin de salvar el momento presente,

sin importar lo que traiga el futuro.

Protestar es negarnos a ser reducidos a cero

a que se nos imponga el silencio.

En cada momento que alguien hace una protesta,

ya por hacerla,

se logra una pequeña victoria.

El momento adquiere un cierto carácter indeleble.

Se va y sin embargo dejó impresa su huella.

Lo principal de una protesta

no es que sea un sacrificio efectuado en pos de un futuro alternativo más justo.

Lo principal es que sea una redención del presente.

Así nos acercamos al interior de esos corazones rebeldes

de quienes se niegan a aceptar la lógica de ese presente