«Hola meritocracia»

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La meritocracia ataca de nuevo
la exacerbación del individualismo
la teoría de los premios y castigos
la fabula del buen samaritano
la supervivencia de los mas aptos
la competencia como escenario humano
una caterva de filosofías diseñadas desde las cuevas del poder
una destemplada justificación de las desigualdades impuestas
como si todos naciéramos de un repollo estandar
como si cada persona tuviera las mismas posibilidades
como si criarse en el Congo o en Bélgica fuera simétrico
como si educarse con hambre o con la panza llena fuera un accidente
como si heredar la crónica pobreza o una empresa en Bahamas no hiciera alguna diferencia
la cuestión del mérito en una sociedad injusta
opera como una naturalización de la desigualdad
los que tienen mucho es porque lo consiguieron en base a esfuerzo y talento
los que no tienen nada es porque son vagos e inútiles
en un mundo que se abisma en sus asimetrías sociales
donde los más cada vez viven peor
y muy pocos gozan de escandalosas fortunas
el relato de los poderosos ayuda a aquietar la conflictividad
reduce la culpa de los predadores
consuela con el sueño de trepar
como si todo dependiera de algún orden divino que se refleja en la tierra
y no fuera el producto de un status quo que se mantiene con la fuerza y el discurso
para los cortopensadores del capitalismo a ultranza
tener es poder
pero para tener hay que poder
y no todos pueden igual
porque la historia de las clases, de las naciones, de los géneros, de las religiones
está plagada de conflictos, de batallas, de guerras y de masacres
porque no hay leones herbívoros
ni corderos que no luchen
porque en la jungla cada cual se hace con lo que le toca
y porque ademas los que estamos abajo de la pirámide
ya sabemos, ya aprendimos
que si cooperamos podemos transformar el orden desigual que nos imponen
que si creamos bases solidarias y democráticas podemos generar condiciones más humanas
para que el mérito no sea el resultado de la historia de un despojo
sino un compromiso fraternal con cada ser humano
para que podamos por fin merecernos lo que deseamos como comunidad