Negro Yoni sobre el proyecto Hermanito Díaz

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HABÍA UNA VEZ, hace más de 10 años, dos jóvenes hermanos que vivían en la Villa el Tropezón, al margen oeste de la ciudad de Córdoba, en Argentina, Latinoamérica.
Ellos son el Negro Yoni y el Nico Diaz. Frente a las penas y dificultades sufridas en las marginalidades se juntaban a hacer Rap en los pasillos y rincones de la villa como un conjuro para decir lo que duele hondo, pero también como una extraordinaria manera de encontrarse, reír y celebrar.
Después se sumaron a Rimando Entreversos, con otrxs pibas y pibes de barrios marginados que también estaban rapeando. Vinieron años vertiginosos de escenarios, marchas, grabación de tres discos, una película y muchos viajes. Al mismo tiempo seguían apostando fuerte por hacer trabajos comunitarios y culturales en el mismo territorio que los escucho nacer.
Las compañeras y compañeros de Rimando Entreversos fueron siguiendo sus propias búsquedas musicales y de vida. Los Hermanitos Díaz también. Comenzaron a fortalecer su crecimiento artístico y personal estudiando música. Esto les permitió nutrirse de una generosa comunidad artística y cultural que fue tallando y puliendo una nueva propuesta musical, una nueva amalgama, una identidad emergente.
Así llega Hermanito Díaz, para seguir narrando historias de alquimias y comunidades, para hacer música, para hacer un Rap que definen como Rap Urbano, Villero y Latinoamericano. ⬇⬇⬇